El presidente Gustavo Petro anunció este martes un paquete de medidas económicas destinadas a contrarrestar los efectos del aumento de 100 puntos básicos en la tasa de intervención del Banco de la República, que la ubicó en el 11,25%. El mandatario reiteró su llamado al emisor para que revierta esa decisión y advirtió que, de no lograrse resultados, el Gobierno recurrirá a una nueva emergencia económica.
Un diagnóstico distinto al del banco central
Petro sostuvo que la inflación que enfrenta Colombia es de “oferta” y no de “demanda”, lo que a su juicio hace ineficaz e incluso contraproducente el endurecimiento de la política monetaria. Según cifras citadas por el propio mandatario, la decisión del emisor ya habría reducido el potencial de crecimiento del PIB en 0,36 puntos porcentuales, pasando de una expectativa del 2,9% al 2,6%, mientras que los sectores industrial y de la construcción registran tasas negativas como consecuencia directa del encarecimiento del crédito.
El presidente atribuyó los picos inflacionarios anteriores a factores externos —la crisis logística poscovid y la guerra en Ucrania— y destacó que su gobierno logró reducir la inflación de alimentos del 23% a un rango de entre el 1% y el 2%. En ese contexto, afirmó que las altas tasas agravan la situación al encarecer la inversión productiva precisamente cuando Colombia necesita diversificar su economía hacia sectores agrícola e industrial, alejándose de la dependencia de los hidrocarburos.
Medidas anunciadas
El paquete gubernamental contempla intervenciones en tres frentes principales:
- Subsidio y restricción a la exportación de fertilizantes. El jefe de Estado ordenó que los fertilizantes producidos en Colombia no sean exportados y que toda salida del país esté gravada con altos aranceles. “Todo fertilizante en Colombia se queda aquí y se subsidia por el Gobierno, porque así se bajan los precios de los alimentos”, afirmó Petro. La medida también involucra cambios en la política con Monómeros y Venezuela, garantizando que los insumos producidos con subsidios venezolanos permanezcan en territorio nacional.
- Crédito con tasas compensadas para el agro. El Banco Agrario de Colombia y Finagro deberán iniciar de inmediato la entrega de créditos subsidiados orientados a la producción de alimentos y a la reactivación de zonas de emergencia. Petro además anunció la entrega de 800.000 hectáreas a campesinos en el marco de la Reforma Agraria, como instrumento estructural para aumentar la oferta alimentaria y contener los precios.
- Crédito subsidiado para la pequeña y mediana industria. Bancóldex recibirá instrucciones para ofrecer préstamos con tasas compensadas a las pymes urbanas, mientras el Banco Agrario atenderá al sector rural.
Adicionalmente, el mandatario anunció la suspensión de exportaciones de carne para reducir el precio interno del producto, así como el programa Colombia Solar, de instalación de paneles solares, como estrategia de generación de empleo inmediato ante la caída en la construcción de vivienda nueva.
¿Quién gana con las tasas altas?
Petro presentó un análisis sobre los tenedores de títulos de deuda pública y señaló que el 84% de los beneficios del alza de tasas se concentra en fondos de pensiones administrados por la banca, capital extranjero y bancos comerciales. “Aquí ganan los dueños del sector financiero”, afirmó, y comparó el costo adicional del servicio de la deuda pública con el presupuesto ambiental del país o con el costo de pensionar a 637.000 adultos mayores.
Nueva ley de financiamiento y advertencia de emergencia
El presidente propuso al Congreso una nueva ley de financiamiento para gravar a los sectores que concentran las ganancias derivadas de la política monetaria restrictiva, y pidió debate urgente sobre el texto. Al cierre de su alocución, lanzó una advertencia directa: si el Banco de la República no reduce sus tasas y las medidas del Gobierno no logran frenar una posible crisis, el Ejecutivo decretará una nueva emergencia económica.
Las tensiones entre el Ejecutivo y el banco central no son nuevas; Petro ha cuestionado en reiteradas oportunidades la composición y orientación de la Junta Directiva del emisor, a la que considera dominada por la oposición y alineada con los intereses del sector financiero privado.


