Argentina ‘Libertaria’: Colapso económico, pobreza real y escándalos de corrupción del Gobierno de Javier Milei.

Argentina ‘Libertaria’: Colapso económico, pobreza real y escándalos de corrupción del Gobierno de Javier Milei.

La Argentina gobernada por Javier Milei presenta una paradoja que cada vez resulta más difícil de sostener: mientras las estadísticas oficiales celebran récords de actividad económica y reducción de la pobreza, la realidad ciudadana refleja el malestar creciente que ya se traduce en las encuestas de opinión más desfavorables desde que el mandatario ultraderechista asumió el poder a finales de 2023.

Una economía de dos velocidades

El crecimiento económico del 1,9% registrado el último año no cuenta la historia completa. Según un informe de la consultora Analytica, al corregir esa cifra por habitante, los niveles actuales se ubican casi un 7% por debajo del pico alcanzado en 2011, lo que revela que la expansión no se traduce en bienestar generalizado.

La explicación reside en la composición sectorial de ese crecimiento. Los rubros que jalan el repunte —hidrocarburos, minería e intermediación financiera— generan escaso empleo, mientras que sectores intensivos en mano de obra como la construcción, la industria manufacturera y el comercio atraviesan caídas sostenidas. El resultado es una economía que crece en los titulares pero que no se relfeja en los bolsillos de los argentinos.

Esta brecha se hace evidente en el consumo. De acuerdo con la consultora MAP Latam, la mejora estadística es impulsada por los sectores más acomodados, que incrementaron el gasto en turismo internacional, automóviles y bienes importados, en tanto que el consumo de productos básicos como los alimentos en supermercados continúa en descenso. El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina registra incluso una caída en la compra de leche, indicador que habla por sí solo del estado de las economías domésticas.

El empleo se desvanece

La tasa de desempleo llegó al 7,5% en el último cuatrimestre de 2025, con un aumento de dos puntos porcentuales desde el inicio de la actual gestión. Pero ese número encubre un deterioro cualitativo aún más preocupante: el empleo formal se contrae mientras proliferan los trabajos informales y de pocas horas, como los son los repartidores de plataformas, vendedores ambulantes, recicladores, que estadísticamente cuentan como ocupación.

El cierre de 22.608 empresas desde que Milei llegó al poder, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, indica que la base empleadora del país se está erosionando de manera estructural. La reforma laboral que impulsó el gobierno, paralizada actualmente por la justicia, difícilmente pueda revertir esta tendencia en el corto plazo.

La pobreza: cuando los promedios mienten

La celebración presidencial por la reducción de 13,5 puntos porcentuales en la pobreza desde su asunción fue recibida con escepticismo por especialistas. El Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) estima que, ajustando variables metodológicas, la reducción real sería de apenas dos puntos porcentuales entre 2023 y 2025.

Más elocuente resulta el contraste con otros indicadores: en el mismo período, la cantidad de personas sin hogar en Buenos Aires aumentó un 57%. Las familias se endeudan para cubrir gastos corrientes, y los servicios básicos como transporte, educación y salud consumen una porción cada vez mayor del presupuesto hogareño, como consecuencia del recorte de subsidios impulsado por la administración Milei.

“No es que la pobreza subió o bajó; el indicador de pobreza medido por ingresos bajó. La pobreza es otra cosa mucho más compleja”, señaló Eduardo Donza, investigador del Observatorio Social de la Deuda de la Universidad Católica Argentina.

La deuda con el FMI, otro frente en rojo

Al panorama interno se suma una presión externa de magnitud histórica. La deuda de Argentina con el Fondo Monetario Internacional alcanzó los 57.250 millones de dólares, un incremento del 36% desde que el país firmara un nuevo programa de facilidades extendidas el 11 de abril de 2025. Argentina mantiene así su condición de principal deudor del organismo, con créditos que representan el 34,5% del total de préstamos pendientes del FMI a nivel mundial.

El acuerdo buscaba reforzar las reservas del Banco Central con desembolsos por 20.000 millones de dólares, de los que se han girado 12.398 millones. Sin embargo, el gobierno ha incumplido reiteradamente las metas de reservas netas: cerró 2025 con un déficit de 14.000 millones de dólares frente a la meta acordada de 1.000 millones negativos. En lo que resta de 2026, el país deberá cancelar 3.605 millones de dólares al organismo, con el primer vencimiento de 805 millones programado para mayo. El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará próximamente a Washington para reunirse con autoridades del Fondo.

El desplome de la imagen presidencial

El deterioro económico encontró su correlato político en las encuestas de opinión. La consultora Atlas Intel, que en 2023 anticipó el triunfo electoral de Milei, registró a finales de marzo una imagen negativa del 62% frente a apenas un 37% de valoración positiva, con un aumento de casi 10 puntos en la desaprobación desde diciembre. Para los encuestados, los principales problemas del país son la corrupción (43,3%), el desempleo (42,2%) y la inflación (35,3%).

Otras consultoras sitúan el rechazo al presidente entre el 50% y el 56%, con aprobaciones que oscilan entre el 35% y el 46%. El sociólogo Julio Burdman, de la consultora Isasi-Burdman, matiza que estos niveles no son inéditos para un tercer año de mandato: “Cuando comenzaron su tercer año de gestión, los presidentes anteriores estaban mucho peor”. Sin embargo, la tendencia descendente es unánimemente reconocida.

Corrupción: la contradicción ‘libertaria’

A la frustración económica se sumó, durante las últimas semanas, una serie de escándalos que sacudieron al Ejecutivo. La presunta participación del presidente en una estafa vinculada a la criptomoneda $Libra y la investigación judicial sobre el posible enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, entre otros casos, golpearon de lleno la narrativa anticorrupción que fue bandera de campaña de Milei.

“Milei llegó al Gobierno prometiendo que pronto llegaría el alivio y, mientras tanto, ofreció como compensación un cambio político: terminar con la casta y sus privilegios”, analizó el politólogo Lucas Romero, director de Synopsis Consultores. “Hoy el alivio no llega, las expectativas se deterioran y hay una catarata de información sobre posibles hechos de corrupción que involucran a las principales figuras del Gobierno”.

La economista Marina Dal Poggetto sintetizó la paradoja con precisión: “No hay contradicción; los promedios esconden diferencias. Hay ganadores y perdedores, pero los ganadores por ahora pesan poco en la creación de empleo; de hecho, el empleo formal se destruye. Los ingresos están pisados y el crédito llegó a un límite con la mora”.

En esa fisura entre los números que celebra el Gobierno y la realidad que experimenta la mayoría de los argentinos parece residir, hoy, el principal desafío político y económico de la gestión Milei.

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