En un movimiento diplomático de alto impacto, los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron este domingo un comunicado conjunto en el que expresan su firme rechazo a las recientes intervenciones militares unilaterales en territorio venezolano.
La alianza de estas seis naciones califica los hechos como una violación directa a la Carta de las Naciones Unidas, advirtiendo que el uso de la fuerza sienta un “precedente sumamente peligroso” para la seguridad de toda la región.
Puntos clave del pronunciamiento
El documento, redactado bajo una atmósfera de urgencia, destaca cuatro pilares fundamentales que definen la postura de este bloque transatlántico:
- Violación del Derecho Internacional: Los firmantes denuncian que las acciones militares contravienen la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la soberanía, principios básicos que rigen la convivencia entre Estados.
- Rechazo al Control de Recursos: El bloque manifestó una preocupación explícita ante cualquier intento de apropiación o administración externa de los recursos naturales y estratégicos de Venezuela, señalando que estas ambiciones amenazan la paz económica y social.
- Exigencia de Diálogo Interno: Se reitera que la crisis debe resolverse “exclusivamente por vías pacíficas”, subrayando que cualquier solución debe ser liderada por los propios venezolanos, sin injerencias externas.
- América Latina como Zona de Paz: El comunicado busca blindar la estabilidad regional, haciendo un llamado a la unidad más allá de las diferencias ideológicas para preservar el carácter pacífico de la zona.
Un llamado a la acción multilateral
Más allá de la condena, el comunicado funciona como una petición formal de intervención diplomática. Los países firmantes exhortaron directamente al Secretario General de las Naciones Unidas y a los organismos multilaterales a ejercer sus “buenos oficios”. El objetivo es claro: forzar una desescalada inmediata de las tensiones que hoy mantienen en vilo a la población civil.
“Solo un proceso político inclusivo puede conducir a una solución democrática y sostenible”, dicta la misiva, marcando una distancia crítica frente a las medidas de fuerza que se han suscitado en las últimas horas.
Contexto de una crisis en ascenso
La inclusión de España en este bloque latinoamericano añade un peso geopolítico significativo, sugiriendo un consenso que trasciende el continente americano y busca eco en la Unión Europea. La advertencia sobre el control de recursos estratégicos sugiere que, tras las acciones militares, podrían existir intereses económicos que los países firmantes no están dispuestos a convalidar.
Con este pronunciamiento, Brasil, México y Colombia —los actores con mayor peso en la diplomacia regional actual— cierran filas para evitar que el conflicto venezolano escale hacia un escenario de confrontación armada de mayores proporciones.

