La comunidad internacional ha reaccionado con un rechazo mayoritario y contundente ante la ofensiva militar a gran escala ejecutada por Estados Unidos contra Venezuela. El operativo, confirmado por el presidente Donald Trump, incluyó bombardeos en Caracas y estados centrales, así como la captura y traslado fuera del país del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Desde potencias globales hasta bloques regionales, el mensaje ha sido casi unánime: la acción militar representa una violación flagrante del Derecho Internacional y pone en jaque la estabilidad del hemisferio.
Un rechazo categórico al uso de la fuerza
La respuesta diplomática no se hizo esperar. Diversas naciones han calificado el ataque como una transgresión directa a la Carta de las Naciones Unidas, específicamente al principio de soberanía y la prohibición del uso de la fuerza.
- Rusia: La Cancillería rusa condenó la “agresión armada” y subrayó que las excusas de Washington son “insostenibles”. Moscú enfatizó que Venezuela tiene el derecho soberano de decidir su destino sin intervenciones destructivas y llamó a evitar una escalada mayor.
- Brasil: El presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue tajante al afirmar que los bombardeos y la captura de Maduro “traspasan una línea inaceptable”. Advirtió que este acto evoca los “peores momentos de injerencia” en América Latina y sienta un precedente peligroso donde “la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”.
- Irán: Teherán calificó la incursión como una “flagrante violación” de la paz regional e instó a la ONU a exigir rendición de cuentas a los planificadores y ejecutores del ataque.
Voces regionales por la paz y el diálogo
En el continente, países con diversas posturas políticas coincidieron en la necesidad de preservar a América Latina como una “Zona de Paz”.
- México: Bajo sus principios de política exterior, el gobierno mexicano condenó las acciones unilaterales y reafirmó que el diálogo es la única vía legítima para resolver controversias.
- Colombia: El presidente Gustavo Petro expresó su “profunda preocupación” y rechazó cualquier acción que ponga en riesgo a la población civil, ordenando medidas preventivas en la frontera para atender posibles crisis humanitarias.
- Chile y Cuba: Mientras que Gabriel Boric (Chile) condenó la violencia y la injerencia extranjera apelando al multilateralismo, Miguel Díaz-Canel (Cuba) denunció el ataque como “terrorismo de Estado” y demandó una reacción urgente de la comunidad internacional.
La Unión Europea: Prioridad en la seguridad y la moderación
Desde Bruselas, la alta representante Kaja Kallas y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han mantenido una postura de cautela y “moderación”. Si bien la UE reiteró que considera que Maduro carece de legitimidad, evitaron respaldar la acción militar, centrando sus esfuerzos en la seguridad de los ciudadanos europeos residentes en Venezuela.
Países como España, Portugal e Italia han activado sus protocolos consulares para proteger a sus colonias, con Madrid ofreciendo sus “buenos oficios” para buscar una salida diplomática y negociada.
El balance del ataque y la respuesta de Caracas
El operativo militar afectó principalmente a Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira. La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó que el ataque dejó víctimas mortales tanto militares como civiles y exigió una “fe de vida inmediata” del presidente Maduro y Flores.
Antes de su captura, el Gobierno venezolano decretó el Estado de Conmoción Exterior y ordenó el paso a la “lucha armada” para defender la soberanía nacional. Caracas ha denunciado que el trasfondo de esta agresión es el control de los recursos estratégicos del país, como el petróleo y los minerales.

