Una denuncia radicada ante la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) encendió las alarmas en el panorama político colombiano. El documento, fechado en marzo de 2026, expone un presunto plan para intervenir el software electoral con el propósito de alterar los resultados de las votaciones presidenciales de 2026.

La gravedad de la acusación reside en los nombres implicados: el abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella y la familia Bautista, propietarios de la multinacional Thomas Greg & Sons, firma que históricamente ha manejado la logística y el software de los escrutinios en el país.
El “algoritmo de la discordia”
Según el documento oficial, la denuncia señala que se estaría fraguando un “fraude del sufragante” mediante la intervención del software electoral tercerizado. El texto advierte que, gracias a algoritmos específicos, se podría “tergiversar el escrutinio, alterando y multiplicando a su favor el total de los votos del candidato De La Espriella”.
La denuncia enfatiza una vulnerabilidad crítica: la falta de control directo y vigilancia por parte de la Registraduría Nacional sobre el código fuente de los sistemas, lo que impediría auditorías externas totalmente transparentes.
Interceptaciones: ¿Pruebas de un pacto?
A la par de la denuncia ante la DNI, han trascendido detalles sobre interceptaciones telefónicas ordenadas por un juez de la República. Aunque inicialmente se realizaron en el marco de una investigación penal contra Thomas Greg & Sons por irregularidades en el contrato de pasaportes, el material recaudado habría dado un giro inesperado.
Fuentes cercanas al proceso sugieren que en las grabaciones aparecería De La Espriella presuntamente acordando la modificación de los resultados presidenciales. A cambio, se garantizaría la continuidad o favorecimiento de los hermanos Bautista en el millonario negocio de los pasaportes.
Reacciones
La DNI confirmó que la información suministrada es objeto de análisis y ha sido remitida a la Registraduría Nacional del Estado Civil para que se adelanten las actuaciones correspondientes.
Hasta el momento, ni la familia Bautista ni el equipo de campaña de Abelardo de la Espriella han emitido un comunicado oficial detallado desmintiendo los señalamientos, aunque en redes sociales el candidato ha mantenido un tono desafiante frente al Gobierno.
Este escándalo revive el debate sobre la necesidad de un software electoral propio y estatal, una orden del Consejo de Estado que, según críticos, no se ha cumplido a cabalidad.


