El presidente Gustavo Petro encendió las alarmas sobre la integridad del proceso electoral colombiano. A través de un extenso hilo publicado en su cuenta de X, el mandatario convocó a abogados especializados en derecho electoral para integrarse a las comisiones de escrutinio en todo el territorio nacional, argumentando que existen diferencias preocupantes entre el preconteo difundido durante la jornada del pasado 8 de marzo y los votos efectivamente depositados en las urnas.
Un llamado inusual a pocas horas del cierre
La convocatoria presidencial representa un movimiento sin precedentes recientes en la política colombiana: el jefe de Estado exhortando directamente a profesionales del derecho a vigilar la fase post-electoral, que es precisamente donde se consolidan los resultados definitivos de los comicios. “El voto se cuida hasta el último momento”, sentenció Petro en su publicación, frase que sintetiza la urgencia que imprimió a su mensaje.
El presidente incluso propuso un esquema de financiación para esta labor: los partidos políticos cubrirían los honorarios de los abogados participantes, calculados según los días efectivos de trabajo en las mesas de escrutinio.
Tres frentes de denuncia
Las alertas lanzadas por Petro apuntan en tres direcciones distintas. En primer lugar, cuestionó el software empleado en la jornada electoral, al señalar que podría tener vulnerabilidades que comprometen la transparencia de los resultados y que, a su juicio, deberían corregirse antes de continuar siendo utilizadas en procesos futuros.
En segundo lugar, el mandatario puso el ojo sobre los formularios de registro de votación con tachones. Según indicó, estos documentos —que constituyen el registro oficial de cada mesa— se cuentan por miles en el país y su existencia plantea interrogantes sobre la validez de la información que contienen, dado que serán revisados durante los escrutinios.
El tercer y más grave señalamiento apunta directamente a actores del sector privado. Petro afirmó que empresarios habrían participado en esquemas de capacitación dirigidos a jurados de votación, inscritos con el presunto propósito de cometer fraude electoral. Para respaldar sus afirmaciones, el presidente adjuntó en su hilo imágenes que, según él, evidencian estas irregularidades.
Un escenario político que se tensiona
Las declaraciones presidenciales llegan en un momento crítico del calendario electoral colombiano y tienen el potencial de agudizar la polarización política en el país. Si bien las denuncias de Petro aún no han sido formalmente radicadas ante las autoridades electorales competentes —como el Consejo Nacional Electoral o la Registraduría—, el hecho de que provengan del propio presidente de la República les otorga una relevancia institucional difícil de ignorar.
Las autoridades electorales, los partidos políticos y los organismos de control tienen ahora sobre la mesa una serie de cuestionamientos que deberán ser atendidos con transparencia durante el proceso de escrutinio, cuya conclusión determinará la composición definitiva de los cuerpos colegiados elegidos el 8 de marzo.
