Un audio de siete minutos puso en alerta a la Presidencia de Colombia semanas antes de que Gustavo Petro se sentara frente a Donald Trump en la Casa Blanca. Así lo reveló el diario español El País, que tuvo acceso a la grabación y la publicó como parte de una investigación periodística que sacude el escenario político y diplomático de la región.
En la conversación, captada entre un hombre colombiano y otro ecuatoriano, se describe con detalle un supuesto plan para frenar la extradición de jefes del narcotráfico a cambio de que estos rindieran testimonios incriminatorios contra el presidente colombiano ante las autoridades de Estados Unidos. “Quieren agarrar a uno de estos manes y hacerlo cantar en contra de Petro”, se escucha decir a la voz ecuatoriana.
Un esquema con nombres propios
La grabación no se queda en generalidades. Durante aproximadamente dos minutos, el interlocutor ecuatoriano menciona por nombre a cabecillas de los Comandos de la Frontera, del ELN, del frente Carolina Ramírez y de estructuras menores como los Comuneros del Sur, todas organizaciones activas en la zona limítrofe entre Colombia y Ecuador.
Uno de los alias más relevantes que aparece en el audio es el de Araña, nombre de guerra de Giovanny Andrés Rojas, máximo jefe de los Comandos de la Frontera, quien se encuentra recluido en la cárcel La Picota de Bogotá y ha sido solicitado en extradición por Estados Unidos desde mayo de 2025. Según la grabación, Rojas sería uno de los objetivos centrales del esquema: su captura, a cambio de testimonio comprometedor.
El interlocutor ecuatoriano también describe la conformación de un grupo especial que, según sus palabras, opera con el aval de la embajada de Estados Unidos, con la misión de reportar mensualmente situaciones en la frontera colombo-ecuatoriana, todo ello con un propósito declarado: “tener algo en contra de los de allá”.
Credibilidad en las altas esferas
Dos fuentes de alto nivel de la inteligencia colombiana respaldaron la autenticidad del material. Ambas coincidieron en que la grabación circuló por circuitos de inteligencia del país antes de llegar a oídos del mandatario, y que su contenido fue discutido por asesores presidenciales en reuniones con agencias de inteligencia estadounidenses y funcionarios del gobierno Trump. Una tercera fuente consultada por el medio español señaló que el audio está siendo examinado en la actualidad por servicios de inteligencia de otros países.
“En ese contexto, hubo quienes hicieron llegar audios o información a Estados Unidos sobre supuestos vínculos del presidente con el narcotráfico, que se apoyaron en elementos que buscaban parecer creíbles”, explicó una de las fuentes al diario español.
Petro lo mencionó, aunque sin revelar su alcance
El propio presidente Petro hizo referencia a la existencia de esta grabación el pasado 16 de marzo, durante un Consejo de Ministros transmitido por televisión, en medio de la crisis diplomática con Ecuador. “Hay una grabación, que creo que debe hacerse pública. No la hicimos nosotros porque eso proviene de Ecuador”, afirmó ante su gabinete. En ese momento, el mandatario enmarcó el comentario en el episodio de una bomba ecuatoriana hallada en territorio colombiano, generando la impresión de que se refería a otro material. Sin embargo, una fuente cercana al caso confirmó a El País que Petro hablaba precisamente de este audio.
Un contexto de acusaciones sin respaldo judicial
La publicación del diario español llega en un momento de particular tensión para Petro en el plano internacional. El 20 de marzo pasado, The New York Times reveló que dos fiscalías federales en Nueva York investigan posibles vínculos del mandatario con el narcotráfico y si su campaña presidencial recibió donaciones de origen ilícito. El mismo medio aclaró posteriormente que el presidente no enfrenta cargos penales en ese país.
Las acusaciones contra Petro se han acumulado desde distintos frentes. El propio Trump lo calificó públicamente como “líder del narcotráfico”. En octubre de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra el mandatario en el marco del deterioro de la relación bilateral, decisión que fue acompañada por la descertificación de Colombia en materia antinarcóticos. Sectores cercanos al expresidente Álvaro Uribe y actores de la diáspora conservadora colombiana en Miami han amplificado señalamientos similares. Ninguna de estas acusaciones, sin embargo, ha sido respaldada por pruebas públicas ni por decisiones judiciales.
Para el Gobierno de Petro el audio no es un hecho aislado, sino una pieza dentro de un cuadro más amplio que incluye las sanciones del Tesoro, la presión migratoria y arancelaria ejercida por Washington, el deterioro de la relación con Quito y las investigaciones judiciales en curso en territorio norteamericano.

