El presidente Gustavo Petro recibió al streamer Westcol en la Casa de Nariño en una transmisión en vivo que alcanzó cifras históricas de audiencia digital en Colombia. Durante varias horas, el mandatario y el creador de contenido recorrieron el palacio presidencial y protagonizaron un debate sin protocolo sobre los temas que más preocupan a la juventud del país: la inseguridad, el acceso a la educación y el impacto de la tecnología en el empleo.
La transmisión congregó en su punto más alto a cerca de un millón de espectadores simultáneos, una cifra sin precedentes para un evento de carácter político en el país, y que evidencia el creciente peso de las plataformas digitales como espacio de deliberación pública.
Historia, poder y apellidos: el recorrido por el palacio
El encuentro inició con un recorrido por el pasillo de los expresidentes, conocido internamente como el “túnel del tiempo”. Ante los retratos de figuras históricas como Valencia, Lleras y Pastrana, Petro señaló que la democracia colombiana ha funcionado, en buena medida, como un sistema de herencia política entre élites. Destacó la ausencia de presidentes indígenas y negros en la galería oficial y subrayó su decisión de incorporar al palacio referencias a figuras como Gabriel García Márquez, en lo que describió como una transformación cultural del espacio del poder.
400.000 cupos y programación desde primaria: la agenda educativa
En educación, el gobierno defiende la apertura de 400.000 nuevos cupos en universidades públicas gratuitas como uno de los logros centrales del actual período. Petro aprovechó el espacio para anunciar que su administración trabaja en la implementación de la enseñanza de programación e inteligencia artificial desde la primaria, en los cerca de 18.000 colegios del sistema público. El objetivo declarado es que Colombia no sea únicamente consumidora de tecnología, sino que forme a sus jóvenes para crearla y gestionarla.
El presidente también planteó una reflexión sobre el impacto social de la automatización, advirtiendo que sin regulación social sobre la inteligencia artificial, el aumento de productividad podría traducirse en desempleo masivo en lugar de en mayor tiempo libre para los trabajadores.
El modelo Bukele: el punto de mayor tensión
El intercambio más intenso de la jornada tuvo lugar alrededor de la política de seguridad. Westcol, interpretando el sentir de una parte significativa de su audiencia, planteó sin rodeos la pregunta por el modelo de encarcelamiento masivo implementado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Petro respondió con una posición igualmente clara: tildó esas cárceles de posibles centros de tortura y advirtió que la represión sin rehabilitación tiende a reproducir la violencia a largo plazo.
Frente a esa postura, el mandatario reafirmó su apuesta por una política que intervenga en los factores de origen de la criminalidad: la desnutrición infantil, la ausencia de oportunidades y la falta de vínculos afectivos en los primeros años de vida. Citó como indicador concreto la reducción a la mitad de la mortalidad por desnutrición en menores, atribuida a la focalización de transferencias en madres cabeza de hogar.
Datos económicos y otros temas de la agenda
| 700.000 hectáreas entregadas a campesinos durante el actual gobierno | 400.000 nuevos cupos abiertos en universidades públicas y gratuitas |
| ~1 millón de espectadores en el punto más alto de la transmisión en vivo | 18.000 colegios públicos donde se planea enseñar programación desde primaria |
La conversación también abordó el narcotráfico —Petro rechazó categóricamente cualquier vínculo con esas organizaciones—, el fenómeno de plataformas como OnlyFans y su relación con la precariedad económica de mujeres jóvenes, y el estado general de los ingresos de los colombianos, que el presidente aseguró han crecido en todos los estratos bajo su administración, con mayor incidencia en los sectores de menores recursos.
El encuentro cerró con un intercambio de regalos: Westcol entregó al mandatario mercancía de su marca —incluyendo un peluche del presidente— y Petro obsequió un sombrero vueltiao. Fue un cierre informal para un evento que, por su formato y su alcance, difícilmente encuentra parangón en la historia reciente de la comunicación gubernamental en Colombia.

