Hay amores que terminan con lágrimas, otros con canciones y algunos —los menos románticos— terminan en los juzgados. El que alguna vez fue un idilio entre la exrepresentante a la Cámara por el Magdalena Ingrid Aguirre y el acordeonero samario Javier Matta Correa terminó convertido en una historia con todos los ingredientes de una novela propia de García Márquez y su realismo mágico, dinero, política, fotografías íntimas, querellas y una cifra que hace perder hasta el compás: 500 millones de pesos.
Matta, quien en 2023 se coronó Rey Vallenato Profesional del Festival de la Leyenda Vallenata, después de varios intentos y de llegar incluso al virreinato en 2021, pasó de disputar la corona del acordeón a disputar, ahora en los estrados, una millonaria obligación. Hoy es el acordeonero del conjunto vallenato “Los Betos”.
La separación de la pareja se dio hace tres meses atrás y hoy la historia volvió a sacudir las redes sociales y salto a la realidad de los internautas y de la clase política del Magdalena, después de que se conociera la existencia de una acción de tutela promovida por el Rey Matta contra Aguirre.
En el documento judicial, el acordeonero sostiene que durante la relación sentimental tuvo acceso a circunstancias personales y que, posteriormente, surgieron conflictos relacionados con aspectos económicos y personales. También manifiesta su preocupación por unas fotografías íntimas que, según su relato, habrían sido extraídas de su teléfono celular.
Pero aquí viene el giro vallenato de la historia. Según declaraciones entregadas por el Rey a medios locales, él habría gestionado un préstamo de $500 millones para respaldar el proyecto político de quien entonces era su pareja. El artista sostiene que no se trató de un regalo y que incluso habría pruebas de algunos pagos de intereses. Aguirre, por ahora, no ha dado públicamente su versión frente a todas estas afirmaciones.
Y mientras las redes sociales hacen lo que mejor saben hacer —convertir cualquier tragedia sentimental en espectáculo nacional—, la justicia hizo lo suyo: el Juzgado Tercero de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple de Santa Marta declaró improcedente la tutela presentada por Matta, decisión adoptada el 31 de agosto de 2026. El despacho ordenó además remitir el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.
Lo paradójico es que Javier Matta llegó al trono vallenato después de trece intentos, como quien sabe que la perseverancia finalmente paga. Esta vez, sin embargo, parece estar buscando que otra cuenta también termine pagando.
Porque en esta historia el amor terminó, pero la cuenta todavía no. Esta historia continuará. Pica y se extiende.
